La tecnología nos permite responder a nuestros interrogantes
científicos. Sin el continuo desarrollo de nuevas tecnologías,
nuestra sed de conocimiento quedaría insatisfecha. Es por eso que el
programa de exploración de Marte invierte continuamente en las
innovaciones y en la gente que las hace posibles. Nuestro propósito es
inventar nuevas tecnologías, probarlas rigurosamente aquí en
la Tierra o en el espacio, y aplicarlas a la exploración de Marte.
Las tecnologías desarrolladas y probadas en cada misión
ayudarán a posibilitar logros aún mayores en las misiones venideras.
Orbitadores: Explorando Marte desde lo alto
Para lograr mejores imágenes globales del planeta y poder observar sus
características geológicas y su sistema climático, los
orbitadores del futuro necesitarán mejores ojos.
En otras palabras, deben ser capaces de tomar fotos de mayor resolución.
Estas imágenes no sólo nos ayudarán a comprender el
planeta como un todo, sino que también nos permitirán
identificar zonas científicamente interesantes para investigaciones
ulteriores en la superficie. Además de contar con una visión
perfecta, los orbitadores necesitarán también la
capacidad de enviar gran número de imágenes a la Tierra,
como además retransmitir comunicaciones a vehículos que se
encuentren en la superficie y en la atmósfera de Marte.
Para alcanzar sus órbitas correctas de una manera
más rápida y eficiente, los orbitadores usarán las nuevas
técnicas de aerocaptura y propulsión eléctrica solar.
Módulos de amartizaje: Cómo alcanzar la superficie marciana con seguridad
La superficie de Marte presenta muchos riesgos. Posee profundos
cañones, montañas volcánicas y cráteres de
todos los tamaños formados por impactos meteoríticos.
En algunas áreas se esparcen rocas, en tanto que otras están
cubiertas de dunas de arena. Para alcanzar con seguridad la superficie de Marte,
la nave espacial debe desacelerar desde 21.000 kilómetros/hora
(13.000 millas/hora) en cuestión de minutos y evitar riesgos, o bien debe
ser capaz de proteger su carga útil de los riesgos mientras amartiza.
Los rovers de exploración de Marte usarán en 2003 el mismo
sistema de amartizaje con bolsas de aire, ya probado con la sonda Pathfinder.
Los módulos de amartizaje subsiguientes presentarán varias de
mejoras en el ingreso, descenso y amartizaje, lo que hará posible
despachar cargas útiles más grandes y complejas hacia casi
cualquier región marciana. Estamos desarrollando las tecnologías
de los Laboratorio Científico en Marte,
para guiarlos a lugares precisos y científicamente interesantes,
reconocer riesgos tales como rocas inmediatamente antes de posarse en el suelo
y maniobrar de modo que puedan evitar tales riesgos inesperados.
Rovers, globos y aeroplanos: Explorando Marte desde la superficie
Tocar el suelo de manera segura y con precisión no es suficiente.
Después de todo, no nos gustaría quedarnos atascados en un
solo lugar todo el tiempo, dado que nunca sabríamos qué
interesantes descubrimientos pueden aguardarnos al doblar el próximo
recodo del camino. Puesto que la movilidad es crucial en nuestro programa de
exploración de Marte, estamos desarrollando distintos métodos
para movernos: rovers, globos y aeroplanos. Los rovers viajan por la superficie y
pueden realizar estudios cercanos de las rocas y el suelo. Durante la
misión de 2003, los vehículos de la próxima
generación llevarán más instrumentos científicos,
se moverán distancias más de 10 veces mayores por día
marciano (llamado sol) y ejecutarán misiones
robóticas mucho más complejas que sus predecesores.
Sin embargo, debido a que el terreno es muy escabroso y no existen
autopistas en Marte, el alcance de exploración es limitado.
Los vehículos aéreos, tales como aeroplanos y globos,
no están limitados por los accidentes geográficos de la superficie
y pueden avistar áreas más extensas que los rovers.
Los vehículos aéreos también captan imágenes
con mayores resoluciones que los orbitadores. Por ejemplo, los globos y los
globos robóticos o aerobots pueden circunnavegar Marte muchas veces
en una misión de pocos meses de duración, produciendo
más imágenes y de mayor detalle.
Retorno de muestras: Cómo recolectar muestras de rocas y del suelo y llevarlas a la Tierra
Investigar Marte in situ, es decir, con instrumentos colocados en la
superficie del planeta, puede enseñarnos mucho. Pero para responder
muchas preguntas científicas, no hay nada que sustituya el retorno de
rocas a la Tierra, para que puedan ser estudiadas con una variedad casi infinita
de técnicas científicas e instrumentos complejos y sofisticados.
No obstante, el retorno de muestras es técnicamente un reto, dado que
requiere cohetes que puedan ascender desde la superficie de Marte hacia la
órbita, y vehículos que puedan encontrarse con ellos y capturar
la muestra para enviarla a la Tierra.
Exploradores del subsuelo: Explorando Marte desde abajo
En el pasado, el agua fluía en la superficie de Marte y podrí
a incluso haber formado un océano en el hemisferio norte. Actualmente,
en cambio, la superficie de Marte es árida. Aunque las investigaciones
orbitales ya han revelado las inconfundibles huellas de estas antiguas aguas,
la exploración de la superficie nos revelará más
aún. Para seguir las aguas hasta donde hoy se
encuentran, debemos ir por debajo de la superficie del planeta, con
exploradores del subsuelo.
Los reconocimientos radáricos iniciales del planeta, efectuados desde
la órbita, pueden penetrar unas pocas de las primeras capas de
la superficie a una profundidad de unos pocos kilómetros.
Si identificamos la señal de radar del agua por medio de esta
técnica, el próximo paso sería amartizar y usar
sondeos sísmicos y electromagnéticos para definir la
extensión del acuífero. Para alcanzar realmente la zona donde
se encuentra el agua liquida y donde la vida aún
podría existir debemos perforar miles de metros bajo la superficie.
Esto no es una hazaña fácil, pero es fundamental para considerar
la posibilidad de vida pasada o presente en Marte y para descubrir si los recursos
de agua estarían disponibles a los futuros exploradores humanos.
Detectores de vida: Nuevos enfoques para encontrar vida
Las exploraciones en la superficie y en el subsuelo para buscar señales
de vida representan un tremendo desafío. Los criterios de
detección de vida que funcionarían para la vida terrestre no
serían suficientes, pues debemos considerar la posibilidad de que la
vida en Marte haya surgido independientemente y de que sus atributos sean
totalmente diferentes de lo que nosotros entendemos como vida aquí
en la Tierra. Los científicos están desarrollando ahora
técnicas que pueden dar cabida a una amplia gama de posibilidades.
Es probable que los detectores de vida incluyan tecnologías de
generación de imágenes de alta resolución a nivel
microscópico, o instrumentos que analicen formas y estructuras en
múltiples longitudes de onda que puedan reconocer patrones asociados
a los organismos vivientes, y sensores que permitan detectar las
firmas químicas de la vida.
Comunicaciones avanzadas: Cómo transmitir los datos a la tierra
A fin de que todos estos métodos de exploración sean de
valor para nosotros, necesitamos sistemas de comunicaciones de avanzada
para recibir la información de manera oportuna aquí en la Tierra.
Son estos, tal vez, el elemento fundamental que posibilitará nuestra
tarea, ya que sin ellos no iacute;amos lograr que la inmensa cantidad de datos
recolectados en Marte llegase a nuestras aulas y nuestras mesas de trabajo.
Los usuarios de computadoras de todo el mundo reconocerán
instantáneamente la gran necesidad de aumentar la conectividad y la
transmisión de datos. Los planes a largo plazo para la exploración
de Marte incluyen, por lo tanto, la colocación de satélites de
telecomunicaciones dedicados alrededor de Marte y aun la formación de
la primera Internet interplanetaria.